Solsticio de Terror

Una plaga de presagios oscuros tiene a los Reinos Mortales aterrorizados. La hora de los condenados se acerca. A medida que la Era de las Tribulaciones se desarrolla, los ejércitos de los vivos se unen contra un enemigo común: la lenta pero siempre creciente marea de los no muertos.

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Resumen de campaña

Cuando una plaga de malvados presagios se extendió a través de los Reinos Mortales, los gobernantes destruyeron a quienes los negaban y acabaron con los que hablaban de la perdición que se acercaba. Las sombras inquietas que estos actos impíos habían desatado llevaron sus secretos al más allá, y así invocaron a Lunaghast, la Luna de los Secretos Oscuros, desde su órbita errática a través de Shyish. Algunos decían que Lunaghast era el fantasma de un antiguo planetoide de piedra warp que acudía a darse un festín con los pecados mortales, otros que era la legendaria Luna maldita de los pielesverdes, y los hubo incluso que clamaron sus secretos al cielo con la esperanza de recibir a cambio conocimientos ocultos.

Nagash se alegró de ver morir a tantos profetas, y su gran obra continuó a buen ritmo, pero aún necesitaba más tiempo. Despertó la Niebla Roja, una maldición espiritual destilada en los inframundos más violentos, y la envió a través de los fuegos abisales a causar estragos en Aqshy. Esto a su vez llevó al poderoso señor Korghos Khul a la guerra; su fortaleza esférica, el Orbe Infernia, se cernía sobre el Gran Erial. Las razas de esta tierra, trabajando juntas, construyeron una súper arma para enfrentarse al orbe, un cañón cronomántico que envió al Orbe Infernia a un estado anterior de su existencia, cuando todavía estaba sacudido por la guerra.

Ese gran acto de cronomancia proyectó ondas a través del tiempo que Nagash aprovechó rápidamente. Shyish es el fin de todas las cosas, incluido el tiempo, y al usar una porción de la piedra del reino que había acumulado laboriosamente, Nagash se sirvió de esa verdad en una vasta esfera devoradora de tiempo conocida como el Vacío Negro. Esos ejércitos que contraatacaron a Shyish con la esperanza de saquear Nagashizzar se encontraron literalmente perdiendo segundos, minutos, y por último horas para seguir construyendo la Gran Pirámide Negra. Cuando Nagash lanzó su gran trampa, y una parte importante de sus huestes fue enviada al inframundo llamado Gran Mazmorra, todo parecía perdido. Pero el Gran Nigromante había subestimado la determinación de las razas mortales. Pelearon tan duro dentro de esa interminable prisión que no sólo escaparon de ese inframundo de pesadilla, sino que liberaron las almas de muchos héroes encarcelados en el proceso, desde la Era del Caos, la Era de los Mitos e incluso los tiempos anteriores.

En el contexto de esta gran victoria, el gran ritual cosmológico de Nagash se acerca a su fin; tal vez todo cuanto necesitaba para completarlo era algo más de tiempo…